Edificado a mediados del siglo XVIII por orden de D. Sebastián de Eslava, Virrey de Nueva Granada (1685-1759), el Palacio Guenduláin es uno de los edificios más singulares y representativos de Pamplona, ubicado en el casco antiguo de la ciudad.
Tras una larga historia como residencia familiar –en 1845 Isabel II se alojó en este Palacio con su séquito convirtiéndolo en residencia real por unos días-, Palacio Guenduláin abre sus puertas convertido en un magnífico hotel de 25 habitaciones y suites con vistas a la Plaza del Consejo y al patio ajardinado interior del Palacio.
En su interior, los clientes encontrarán una extraordinaria carroza del primer cuarto del siglo XVIII y una silla de manos de muy bella factura. |
Asimismo, en el patio ajardinado se expone una original colección de carruajes antiguos y una de las fuentes diseñadas por el pintor Luis Paret, con motivo de la traída de aguas a la ciudad de Pamplona.
Su planta noble alberga impresionantes salones donde se pueden celebrar diferentes reuniones y eventos. En esta misma planta está ubicado el restaurante gastronómico con vistas a la Plaza del Consejo, disponiendo también de un comedor privado de amplia capacidad.
Palacio Guenduláin ofrece a todos sus huéspedes un equilibrio único entre el confort de un moderno hotel de lujo y la historia y encanto de un edificio emblemático del siglo XVIII. |